La Noche Blanca hizo que los establecimientos comerciales situados entre la plaza de María Pita y Juana de Vega se mantuviesen abiertos hasta la medianoche, mientras en las calles se ofrecían actuaciones de música y de malabares. En el Obelisco se instaló un espacio gastronómico con cuatro food trucks en el que los chefs del colectivo Coruña Cocina sortearon cenas exclusivas entre las personas que acudieron al lugar.

Todos los vales y bonos se vendieron a través de los Tpvs de Dxestion, facilitando a la organización los puntos de cobro y redención de promociones. Se instalaron varios tpvs en la zona del Obelisco y Plaza de Santa Catalina.